lunes, abril 28, 2008

�La Propuesta Anti-Inflacionaria �In Art�culo Mortis� De Mart�n Lousteau

Informe Especial N� 390 (Versi�n PDF)
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�La Propuesta Anti-Inflacionaria �In Art�culo Mortis� De Mart�n Lousteau"

Por Mario Brodersohn



Frente a este sometimiento colectivo el primer gesto de independencia frente al gobierno en sus cinco a�os de gesti�n fue la renuncia inconsulta e indeclinable de Mart�n Lousteau. El segundo gesto de independencia fue difundir su plan anti-inflacionario entregado a la Presidenta, que se incluye como Anexo a este informe.

Este plan fue redactado con el cuidado y el respeto que requiere dirigirse a la Presidenta de la Argentina. Su mayor virtud son los mensajes impl�citos y entrelineas, mensajes que tratan de advertir al gobierno sobre la urgencia de un cambio de rumbo. Adem�s, el plan de Lousteau constituye un elemento valioso por el �inside information� que provee sobre la situaci�n econ�mica y los desaf�os que enfrenta la Argentina.

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M�s de lo mismo conduce a un ajuste con importante costo pol�tico


"M�s de lo mismo conduce a un ajuste con importante costo pol�tico"

Dedico este trabajo a la memoria de MDL
Por Mario Brodershon


El comportamiento tan exitoso en 2004/08 est� siendo amenazado por realidades que no tuvieron vigencia en los cinco a�os previos. Primero, la euforia econ�mica del mundo globalizado est� siendo reemplazada por la actual crisis en los mercados financieros y por tendencias hacia una recesi�n en Estados Unidos y Europa. Segundo, cada vez le resultar� m�s dif�cil al gobierno ocultar debajo de la alfombra distorsiones de precios relativos. Tercero, las encuestas de opini�n se�alan por primera vez un deterioro en la imagen positiva del gobierno. El objetivo es este informe es analizar la interrelaci�n de estos temas con las perspectivas econ�micas futuras.

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viernes, abril 18, 2008

Argentina Macroecomic Databank II 08


Estimados, les hacemos llegar nuestro Informe Econ�mico Trimestral, Argentina Macroecomic Databank, correspondiente al Segundo Trimestre de 2008:

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viernes, abril 11, 2008

Otra Pol�tica para Petr�leo y Gas

por Alieto Aldo Guadagni
(economista invitado)



1- Petr�leo y pol�tica. La triple tenaza

Los hidrocarburos han ocupado un lugar importante en nuestra agenda pol�tica; recordemos el frustrado acuerdo con la Standard Oil de California propiciado por Per�n antes del golpe militar que lo derroc� en 1955, o los contratos petroleros impulsados por Frondizi y Frigerio en 1958. Tambi�n podr�amos mencionar las iniciativas de Alfonsin para estimular la producci�n nacional, bautizadas como el Plan Olivos en 1988 y que fueran profundizadas por Menem en los noventa con la privatizaci�n de YPF. Es as� como nuestro pa�s, tradicional importador de petr�leo no solo pudo lograr su anhelado autoabastecimiento, sino tambi�n convertirse en exportador no solo de petr�leo sino tambi�n de gas. Pero las cosas han comenzado a cambiar en los �ltimos a�os a pesar que los precios energ�ticos han trepado impulsados al alza por varios factores entre los cuales destacamos la creciente demanda china ( a fines del 2001 el petr�leo se cotizaba a apenas 20 d�lares el barril y en la actualidad supera los 100). Si no definimos con urgencia una nueva pol�tica de hidrocarburos que aliente el aprovechamiento de nuestros recursos corremos el riesgo de caer en la trampa de la �triple tenaza�, al transitar desde un estadio de energ�a abundante, barata y exportada a otro caracterizado por energ�a escasa, cara e importada.


2- Desfasaje creciente entre oferta y demanda.

Estamos en presencia de un creciente desfasaje entre una demanda energ�tica que trepa por la expansi�n econ�mica y una oferta que declina a�o a a�o. Se�alemos que la producci�n de petr�leo viene cayendo desde 1998, cuando su nivel se ubicaba un 33 por ciento por encima del volumen actual, por este motivo estas exportaciones han ca�do nada menos que un 90 por ciento en la �ltima d�cada. Pero lo m�s grave es que las reservas vienen cayendo por la merma en las tareas de exploraci�n. Por todo esto no debe sorprender que las exportaciones se est�n evaporando y apunten a su extinci�n hacia el 2009, cuando perdamos as� el autoabastecimiento y nos convirtamos nuevamente en importadores. Es as� como no s�lo se perder�an los recursos fiscales por retenciones a las exportaciones sino que emerger�an presiones para alinear nuestros precios internos con los precios de importaci�n que equivalen a m�s del doble. Para darse cuenta de ello basta con mirar a nuestros vecinos importadores de petr�leo, Brasil, Chile, Paraguay, y Uruguay donde los combustibles tienen precios que duplican los nuestros.

3- La clave est� en el gas.

El mayor esfuerzo debe estar orientado hacia el gas que, como no es un commodity global como el petr�leo, se moviliza en �mbitos regionales m�s reducidos, potenciando as� su importancia geopol�tica por la gravitaci�n de la cercan�a geogr�fica entre pa�ses exportadores e importadores. La madre de todas las batallas por nuestra seguridad energ�tica se librara por estas razones en el sector gas�fero ya que en pocos pa�ses el gas es tan importante como en Argentina. En el mundo representa apenas la quinta parte del consumo de energ�a, mucho menos que el petr�leo y el carb�n. Las cosas son distintas en nuestro pa�s, donde el gas satisface la mitad del consumo energ�tico (en Brasil apenas el 8 por ciento). No es solo esencial para el confort familiar, sino que tambi�n es un insumo cr�tico en las muchas actividades productivas que necesitan de gas abundante y barato para potenciar sus ventajas competitivas. Alrededor del 60 por ciento de la generaci�n el�ctrica depende del gas; con m�s de 1,5 millones de veh�culos impulsados por GNC lideramos en el mundo la transformaci�n tecnol�gica que significa este reemplazo de petr�leo por gas. No es una exageraci�n decir que nuestro crecimiento econ�mico depender� del acceso a suministros seguros de gas a costos moderados. Esto se refuerza cuando se considera que en poco tiempo volveremos a ser importadores de petr�leo. Es preocupante observar que la producci�n de gas est� declinando desde el 2004 y las reservas han ca�do mas del 40 por ciento desde el 2002. Por esto es conveniente buscar el acceso a las reservas gas�feras de Bolivia, como procura el contrato firmado por Enarsa con Yacimientos Petrol�feros Bolivianos el a�o pasado. Pero para que Bolivia pueda cumplir en el futuro sus compromisos de exportaci�n a nuestro pa�s hay que construir un gran gasoducto que reci�n se esta licitando ahora, pero adem�s hay que invertir en desarrollar los campos gas�feros. Si la producci�n boliviana no se expande fuertemente, podr�an aparecer problemas para nuestro abastecimiento. Aqu� es preocupante el articulo 3.8 del contrato firmado por Enarsa, que reza �las exportaciones de gas a Argentina, ante potenciales interrupciones que pudieran presentarse mantendr�n razonable prioridad o proporcionalidad (...) respetando las obligaciones asumidas con anterioridad...es decir abastecer primero el mercado interno boliviano, luego la exportaci�n de gas a Brasil e inmediatamente despu�s el contrato con Argentina�. Vale la pena aprender de las lecciones de la diplomacia energ�tica mundial que procura diversificar las fuentes de abastecimiento para evitar los riesgos de la dependencia en este cr�tico rubro. Esto ocurre no s�lo ahora en Chile y Brasil, sino tambi�n en Jap�n, China, India, Estados Unidos y particularmente en la Uni�n Europea que no est� nada contenta con su dependencia del gas ruso. En nuestro caso, es razonable que procuremos el acceso al gas boliviano, pero no es recomendable olvidar nuestras propias posibilidades ya que el consumo aumentar� fuertemente por la construcci�n de nuevas centrales el�ctricas que ahora impulsa el gobierno. Es dif�cil de entender que fijemos un precio de casi 7 d�lares para el gas boliviano mientras que la producci�n de Salta, Neuquen y la Patagonia tenga un precio de apenas 1,5 d�lares por mill�n de BTU. No olvidemos que cada metro c�bico adicional de gas argentino significar� m�s regal�as para las provincias y m�s empleo, inversiones y prosperidad en el interior de nuestro pa�s.

4- No hay una �maldici�n� geol�gica.

La ca�da en las reservas y en la producci�n de hidrocarburos no puede ser atribuida a una �maldici�n geol�gica� sino a la ausencia de pol�ticas que alienten inversiones que enfrenten el riesgo exploratorio. Los productores de hidrocarburos en los �ltimos a�os, salvo ciertas excepciones, pusieron m�s �nfasis en extraer de pozos conocidos que en incorporar reservas. Es urgente replantear la movilizaci�n de genuinos capitales de riesgo para el desarrollo de �reas potencialmente productivas. Para ello es crucial un nuevo r�gimen de estabilidad tributaria similar a la Ley de Miner�a que impuls� esta hist�ricamente olvidada actividad. En este r�gimen nos tendremos que olvidar de las retenciones a las exportaciones (que est�n desapareciendo) y capturar la renta fiscal del recurso mediante licitaciones. Este mecanismo es superior a las decisiones discrecionales de adjudicaci�n de concesi�n y renovaci�n de �reas a las cuales son tan afectas las burocracias pol�ticas y los �lobbies� petroleros, como advert�a el Premio Nobel James Buchanan . La pol�tica petrolera deber�a estar asentada sobre tres pilares: 1) promover m�s inversiones en exploraci�n para mantener el autoabastecimiento, impulsando la extensi�n de las concesiones, a fin de prolongar el horizonte temporal requerido para amortizar las inversiones requeridas.2) la renovaci�n de estas concesiones se adjudicaran a trav�s de licitaciones abiertas, transparentes y competitivas con el prop�sito de poder seleccionar las mejores ofertas; desde ya que este procedimiento excluye las renovaciones discrecionales a favor de los actuales concesionarios, los cuales si podr�n competir con nuevos oferentes.3) las nuevas concesiones se otorgaran a quienes aseguren el mayor ingreso fiscal a favor de las provincias y aseguren compromisos ciertos de inversi�n.

5- Las falsas soluciones.

No parecen recomendables otras opciones, aparentemente atractivas, como por ejemplo negociaciones directas con los actuales concesionarios sin licitaci�n p�blica y mucho menos renunciar al cobro de la renta petrolera o aportar fondos provinciales, aceptando acciones minoritarias de las empresas privadas petroleras. La experiencia no s�lo argentina, sino tambi�n en otros pa�ses, es que el socio minoritario tiende a ser un socio irrelevante y lo que efectivamente recibe, mas all� de poder nombrar un par de amigos del gobierno en el directorio, no alcanza a compensar lo que sacrifica el estado al renunciar al ingreso monetario. Existen tres modelos posibles para la pol�tica petrolera; tenemos el capitalismo de �estado,� que no es viable cuando el estado tiene deudas pendientes (educaci�n, seguridad y salud) para asegurar la inclusi�n social. El segundo modelo es el capitalismo de �amigos� que es muy perjudicial al pa�s, finalmente tenemos como opci�n recomendable el capitalismo �competitivo�, con reglas claras y parejas para todos y por encima de la discrecionalidad burocr�tica.

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martes, abril 01, 2008

La Concentraci�n Excesiva en la Producci�n de Soja

Cristina Fern�ndez de Kirchner y el Ministro de Econom�a en el discurso del d�a de ayer criticaron la excesiva concentraci�n en la producci�n de soja. Este fue el argumento principal para justificar la decisi�n de imponer las retenciones m�viles. As� se�alaron que el objetivo de esta medida es revertir la excesiva concentraci�n en la producci�n de soja que atenta contra la producci�n de trigo, ma�z, carne, leche, pollos, etc.

M�s all� de evaluar cuan v�lida es esta argumentaci�n nos pareci� oportuno analizar a partir de qu� gobierno comienza la concentraci�n sojera. El Cuadro N� 1 muestra que comienza un proceso creciente de sojizaci�n a partir del a�o 2001, proceso que se intensifica a partir del a�o que asume la presidencia N�stor Kirchner en el 2003. En efecto, la producci�n de soja aument� casi un 50 % entre el 2008 y el 2003.M�s aun, el Cuadro N�2 muestra que en 1999/2000 la producci�n de soja representaba el 31% de la cosecha total y en el 2006/07 el 51%.

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