martes, septiembre 02, 2008

�Terminan nuestras exportaciones energ�ticas?


Por Alieto Guadagni
(economista invitado)


Se�alemos que en todos los bienes energ�ticos los brasile�os pagan siempre mucho m�s que nosotros. Por ejemplo la nafta casi el doble, el gas 30 veces m�s y la electricidad familiar 6 veces m�s. Aqu� surge una pregunta obvia: si dos pol�ticas energ�ticas son tan distintas, cual es m�s conveniente para el bienestar de la poblaci�n? La pol�tica argentina parece ser superior a la brasile�a porque maximiza el bienestar presente de la poblaci�n, pero como advierte el sabio refr�n no sea cosa que sea �pan para hoy pero��. Por esta raz�n echaremos una mirada a lo que viene ocurriendo en los �ltimos a�os con la producci�n energ�tica en Argentina y Brasil.

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martes, junio 17, 2008

Alimentos, Hidrocarburos, Bolivia y Retenciones m�viles


Por Alieto Guadagni
(economista invitado)


Hace muchos a�os Walras nos explicaba que el mundo econ�mico ten�a que ser entendido bajo la �ptica del �equilibrio general�. En esta visi�n integrada de la realidad econ�mica �todo tiene que ver con todo�; con evidente modestia en esta nota presentaremos las conexiones existentes entre actividades productivas argentinas tan relevantes como el campo y la energ�a, particularmente el petr�leo y el gas. Pero primero veremos qu� est� ocurriendo hoy en el mundo y qu� se espera que ocurra en los �ltimos a�os.Durante m�s de cinco a�os el gobierno hizo girar su esquema de pol�tica econ�mica en torno a la pol�tica de tipo de cambio alto. Inesperadamente a partir de mediados de Mayo el gobierno introduce un giro de 180 grados en el modelo de pol�tica econ�mica que se ven�a aplicando..

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viernes, abril 11, 2008

Otra Pol�tica para Petr�leo y Gas

por Alieto Aldo Guadagni
(economista invitado)



1- Petr�leo y pol�tica. La triple tenaza

Los hidrocarburos han ocupado un lugar importante en nuestra agenda pol�tica; recordemos el frustrado acuerdo con la Standard Oil de California propiciado por Per�n antes del golpe militar que lo derroc� en 1955, o los contratos petroleros impulsados por Frondizi y Frigerio en 1958. Tambi�n podr�amos mencionar las iniciativas de Alfonsin para estimular la producci�n nacional, bautizadas como el Plan Olivos en 1988 y que fueran profundizadas por Menem en los noventa con la privatizaci�n de YPF. Es as� como nuestro pa�s, tradicional importador de petr�leo no solo pudo lograr su anhelado autoabastecimiento, sino tambi�n convertirse en exportador no solo de petr�leo sino tambi�n de gas. Pero las cosas han comenzado a cambiar en los �ltimos a�os a pesar que los precios energ�ticos han trepado impulsados al alza por varios factores entre los cuales destacamos la creciente demanda china ( a fines del 2001 el petr�leo se cotizaba a apenas 20 d�lares el barril y en la actualidad supera los 100). Si no definimos con urgencia una nueva pol�tica de hidrocarburos que aliente el aprovechamiento de nuestros recursos corremos el riesgo de caer en la trampa de la �triple tenaza�, al transitar desde un estadio de energ�a abundante, barata y exportada a otro caracterizado por energ�a escasa, cara e importada.


2- Desfasaje creciente entre oferta y demanda.

Estamos en presencia de un creciente desfasaje entre una demanda energ�tica que trepa por la expansi�n econ�mica y una oferta que declina a�o a a�o. Se�alemos que la producci�n de petr�leo viene cayendo desde 1998, cuando su nivel se ubicaba un 33 por ciento por encima del volumen actual, por este motivo estas exportaciones han ca�do nada menos que un 90 por ciento en la �ltima d�cada. Pero lo m�s grave es que las reservas vienen cayendo por la merma en las tareas de exploraci�n. Por todo esto no debe sorprender que las exportaciones se est�n evaporando y apunten a su extinci�n hacia el 2009, cuando perdamos as� el autoabastecimiento y nos convirtamos nuevamente en importadores. Es as� como no s�lo se perder�an los recursos fiscales por retenciones a las exportaciones sino que emerger�an presiones para alinear nuestros precios internos con los precios de importaci�n que equivalen a m�s del doble. Para darse cuenta de ello basta con mirar a nuestros vecinos importadores de petr�leo, Brasil, Chile, Paraguay, y Uruguay donde los combustibles tienen precios que duplican los nuestros.

3- La clave est� en el gas.

El mayor esfuerzo debe estar orientado hacia el gas que, como no es un commodity global como el petr�leo, se moviliza en �mbitos regionales m�s reducidos, potenciando as� su importancia geopol�tica por la gravitaci�n de la cercan�a geogr�fica entre pa�ses exportadores e importadores. La madre de todas las batallas por nuestra seguridad energ�tica se librara por estas razones en el sector gas�fero ya que en pocos pa�ses el gas es tan importante como en Argentina. En el mundo representa apenas la quinta parte del consumo de energ�a, mucho menos que el petr�leo y el carb�n. Las cosas son distintas en nuestro pa�s, donde el gas satisface la mitad del consumo energ�tico (en Brasil apenas el 8 por ciento). No es solo esencial para el confort familiar, sino que tambi�n es un insumo cr�tico en las muchas actividades productivas que necesitan de gas abundante y barato para potenciar sus ventajas competitivas. Alrededor del 60 por ciento de la generaci�n el�ctrica depende del gas; con m�s de 1,5 millones de veh�culos impulsados por GNC lideramos en el mundo la transformaci�n tecnol�gica que significa este reemplazo de petr�leo por gas. No es una exageraci�n decir que nuestro crecimiento econ�mico depender� del acceso a suministros seguros de gas a costos moderados. Esto se refuerza cuando se considera que en poco tiempo volveremos a ser importadores de petr�leo. Es preocupante observar que la producci�n de gas est� declinando desde el 2004 y las reservas han ca�do mas del 40 por ciento desde el 2002. Por esto es conveniente buscar el acceso a las reservas gas�feras de Bolivia, como procura el contrato firmado por Enarsa con Yacimientos Petrol�feros Bolivianos el a�o pasado. Pero para que Bolivia pueda cumplir en el futuro sus compromisos de exportaci�n a nuestro pa�s hay que construir un gran gasoducto que reci�n se esta licitando ahora, pero adem�s hay que invertir en desarrollar los campos gas�feros. Si la producci�n boliviana no se expande fuertemente, podr�an aparecer problemas para nuestro abastecimiento. Aqu� es preocupante el articulo 3.8 del contrato firmado por Enarsa, que reza �las exportaciones de gas a Argentina, ante potenciales interrupciones que pudieran presentarse mantendr�n razonable prioridad o proporcionalidad (...) respetando las obligaciones asumidas con anterioridad...es decir abastecer primero el mercado interno boliviano, luego la exportaci�n de gas a Brasil e inmediatamente despu�s el contrato con Argentina�. Vale la pena aprender de las lecciones de la diplomacia energ�tica mundial que procura diversificar las fuentes de abastecimiento para evitar los riesgos de la dependencia en este cr�tico rubro. Esto ocurre no s�lo ahora en Chile y Brasil, sino tambi�n en Jap�n, China, India, Estados Unidos y particularmente en la Uni�n Europea que no est� nada contenta con su dependencia del gas ruso. En nuestro caso, es razonable que procuremos el acceso al gas boliviano, pero no es recomendable olvidar nuestras propias posibilidades ya que el consumo aumentar� fuertemente por la construcci�n de nuevas centrales el�ctricas que ahora impulsa el gobierno. Es dif�cil de entender que fijemos un precio de casi 7 d�lares para el gas boliviano mientras que la producci�n de Salta, Neuquen y la Patagonia tenga un precio de apenas 1,5 d�lares por mill�n de BTU. No olvidemos que cada metro c�bico adicional de gas argentino significar� m�s regal�as para las provincias y m�s empleo, inversiones y prosperidad en el interior de nuestro pa�s.

4- No hay una �maldici�n� geol�gica.

La ca�da en las reservas y en la producci�n de hidrocarburos no puede ser atribuida a una �maldici�n geol�gica� sino a la ausencia de pol�ticas que alienten inversiones que enfrenten el riesgo exploratorio. Los productores de hidrocarburos en los �ltimos a�os, salvo ciertas excepciones, pusieron m�s �nfasis en extraer de pozos conocidos que en incorporar reservas. Es urgente replantear la movilizaci�n de genuinos capitales de riesgo para el desarrollo de �reas potencialmente productivas. Para ello es crucial un nuevo r�gimen de estabilidad tributaria similar a la Ley de Miner�a que impuls� esta hist�ricamente olvidada actividad. En este r�gimen nos tendremos que olvidar de las retenciones a las exportaciones (que est�n desapareciendo) y capturar la renta fiscal del recurso mediante licitaciones. Este mecanismo es superior a las decisiones discrecionales de adjudicaci�n de concesi�n y renovaci�n de �reas a las cuales son tan afectas las burocracias pol�ticas y los �lobbies� petroleros, como advert�a el Premio Nobel James Buchanan . La pol�tica petrolera deber�a estar asentada sobre tres pilares: 1) promover m�s inversiones en exploraci�n para mantener el autoabastecimiento, impulsando la extensi�n de las concesiones, a fin de prolongar el horizonte temporal requerido para amortizar las inversiones requeridas.2) la renovaci�n de estas concesiones se adjudicaran a trav�s de licitaciones abiertas, transparentes y competitivas con el prop�sito de poder seleccionar las mejores ofertas; desde ya que este procedimiento excluye las renovaciones discrecionales a favor de los actuales concesionarios, los cuales si podr�n competir con nuevos oferentes.3) las nuevas concesiones se otorgaran a quienes aseguren el mayor ingreso fiscal a favor de las provincias y aseguren compromisos ciertos de inversi�n.

5- Las falsas soluciones.

No parecen recomendables otras opciones, aparentemente atractivas, como por ejemplo negociaciones directas con los actuales concesionarios sin licitaci�n p�blica y mucho menos renunciar al cobro de la renta petrolera o aportar fondos provinciales, aceptando acciones minoritarias de las empresas privadas petroleras. La experiencia no s�lo argentina, sino tambi�n en otros pa�ses, es que el socio minoritario tiende a ser un socio irrelevante y lo que efectivamente recibe, mas all� de poder nombrar un par de amigos del gobierno en el directorio, no alcanza a compensar lo que sacrifica el estado al renunciar al ingreso monetario. Existen tres modelos posibles para la pol�tica petrolera; tenemos el capitalismo de �estado,� que no es viable cuando el estado tiene deudas pendientes (educaci�n, seguridad y salud) para asegurar la inclusi�n social. El segundo modelo es el capitalismo de �amigos� que es muy perjudicial al pa�s, finalmente tenemos como opci�n recomendable el capitalismo �competitivo�, con reglas claras y parejas para todos y por encima de la discrecionalidad burocr�tica.

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viernes, septiembre 28, 2007

La crisis energ�tica deteriora a velocidad creciente los super�vits gemelos

Informe Especial N� 378 (versi�n PDF)


Los datos reflejan que las restricciones energ�ticas a mitad de a�o casi no afectaron en el nivel de actividad econ�mica. En efecto, la �ltima publicaci�n del EMAE confirm� que la econom�a creci� a un ritmo del 8,7% interanual en el segundo trimestre del 2007, y al 8,6% en julio. Estos datos nos permiten elevar nuevamente al alza la tasa de crecimiento a 8,2% para este a�o y a 6,6% para el 2008 (de los cuales tres puntos son por arrastre estad�stico).
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Pero si bien las limitaciones energ�ticas no acusaron impacto sobre el nivel de actividad, vale advertir que s� afect� notablemente a los super�vits gemelos (fiscal y comercial).

En efecto, el Gobierno antepuso al super�vit fiscal y comercial lo que permiti� absorber el impacto de las severas restricciones energ�ticas sobre el nivel de actividad. Para ello no s�lo limit� las exportaciones de gas a Chile, sino tambi�n, asumi� el costo de importar combustibles l�quidos desde Venezuela, para luego distribuirlo a precio subsidiado dentro del mercado local.

De hecho, con el objetivo de descomprimir la demanda de gas en pleno invierno, el Gobierno lanz� el "Programa Energ�a Total" que en su esencia implic� "incentivar" a un conjunto de empresas intensivas en el uso del gas, a sustituirlo por combustibles l�quidos, quedando a cargo del Gobierno el diferencial de costos de producci�n.
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  • Crisis Energ�tica y Balanza Comercial

La falta de inversiones de envergadura que permitiera expandir la oferta de energ�a local fue agotando el "colch�n" energ�tico, a punto tal que el saldo comercial de energ�a fue deficitario por primera en los �ltimos a�os.

En n�meros, mientras que en el bimestre julio agosto 2006 se obtuvo un super�vit en el saldo comercial energ�tico de u$s890 millones, este a�o fue deficitario en poco m�s de u$s120 millones. Las cifras marcan la nueva realidad de la econom�a Argentina.

En este punto, no habr�a que centrar la atenci�n simplemente en que Argentina tuvo (o mejor dicho, volvi� a tener) d�ficit comercial energ�tico. Argentina nunca fue un pa�s con un claro potencial exportador neto de energ�a, m�s all� de su intento en la d�cada de los noventa. Pero s� centrar el an�lisis en que Argentina hoy d�a no invierte en energ�a (ni en generaci�n ni en infraestructura para su transporte), por lo menos no desde el sector privado, y con importantes limitaciones desde el sector p�blico y a la espera de resultados concretos.
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De hecho, en 2006 las exportaciones de energ�a alcanzaron los u$s7.800 millones, de los cuales la principal exportaci�n son naftas de baja calidad que se generan principalmente en la producci�n de gas oil para su uso en la agroindustria (u$s3.400 millones), y que no se vuelca al mercado local simplemente porque demanda naftas de mayor calidad. Le siguen las exportaciones de petr�leo crudo (u$s2.400 millones) que en gran medida hoy "salvan" los balances de las petroleras, y gas principalmente a Chile (u$s1.500 millones).
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Es decir, si bien nada indica que Argentina deber�a perfilarse como un claro exportador neto de recursos no renovables y de los cuales necesita para crecer, s� existe evidencia que puede aspirar a la autosuficiencia en materia energ�tica. Condici�n que est� perdiendo a paso acelerado, parte por el agotamiento de los recursos, pero tambi�n por notable falta de inversi�n, sea en gas, combustibles l�quidos o generaci�n el�ctrica a escala nacional. Toda la matriz energ�tica est� operando al l�mite y sin un horizonte claro.
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El Dr. Alieto A. Guadagni (economista invitado a Econom�trica S.A), sintetiza el cuadro de situaci�n como: "Estamos transitando aceleradamente de una etapa de nuestra actividad econ�mica caracterizada por energ�a abundante, barata y exportada a otra etapa signada por la escasez, el alto costo y las importaciones".

  • Crisis Energ�tica y Deterioro Fiscal
Por su parte, el Gobierno con las elecciones en mente, por no querer pagar un potencial costo pol�tico al acomodar el cuadro tarifario de todos los recursos energ�ticos a la nueva realidad de una econom�a recuperada de su peor crisis econ�mica y que ya no dispone de margen de error en pol�tica energ�tica (porque se decidi� agotarlo), igualmente termina generando un creciente costo fiscal que se cristaliza en los subsidios y llevando a cuestas todas la inversiones por (intentar) aumentar la oferta energ�tica sin dejar operar a los mecanismos de mercado.
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En efecto, el Gobierno Nacional cada vez tiene m�s comprometido su balance fiscal por mantener a la Argentina "ajena" a la realidad energ�tica internacional. Los precios de los recursos energ�ticos no paran de subir (el barril ya supera los u$s80 d�lares), y en Argentina el consumidor local compra energ�a m�s barata que en los noventa, medido en d�lares.
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Es sabido que el gasto p�blico del Gobierno est� creciendo los �ltimos meses a tasas que oscilan el 50%. Si bien el mayor empuje lo genera la incorporaci�n de 1,3 millones de nuevos jubilados, vale advertir que el gasto p�blico primario excluyendo los gastos en seguridad Social creci� a una tasa de 38% interanual en los 8 primeros meses del a�o (equivalente a 15.000 millones), magnitud que est� a 10 puntos porcentuales arriba del incremento de los ingresos tributarios, tambi�n excluyendo la seguridad Social.
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De estos $15.000 millones de nuevos gastos, $6.200 millones son incrementos en los subsidios mencionados y $3.000 millones al incremento en las inversiones y compra de fuel oil a Venezuela.
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Vale advertir que la nueva realidad de meses de d�ficit energ�tico que transita el pa�s, si bien afecta en forma directa al saldo de la cuenta corriente del balance de pagos al tener que importar un mayor nivel de energ�a, no afecta en igual condici�n al super�vit fiscal. En efecto, hoy d�a el d�ficit energ�tico deteriora las cuentas p�blicas por las menores retenciones, pero tambi�n porque el Estado insume el costo de importar y distribuir energ�a a precio subsidiado. El d�a que el Estado transfiera ese costo al sector privado, las cuentas fiscales podr�an mejorar en igual proporci�n. Dicho de otra manera, los subsidios son un super�vit fiscal encubierto.
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En suma, hasta ahora el Gobierno con un creciente festival de subsidios logr� no s�lo "eludir" la natural desaceleraci�n de una econom�a ya recuperada de su peor crisis econ�mica, sino tambi�n sostener las distorsiones en las tarifas en los mercados regulados, para evitar que la mayor inflaci�n impacte sobre el nivel de consumo de la econom�a.
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No obstante, la din�mica de "compensar" con subsidios la inflaci�n para que no afecte al bolsillo del consumidor, tiene como l�mite el bolsillo del Gobierno � el saturado cuadro energ�tico, el que se agote primero.

Por ello, mientras m�s tarde el Gobierno en encarar un programa que permita sustituir una pol�tica de subsidios generalizados por una m�s focalizada y que limite los beneficios a los sectores carenciados, m�s aumentan las chances de que la econom�a termine en un nuevo proceso de ajuste que sincere las distorsiones que se fueron acumulando en la estructura de precios relativos y en la falta de incentivos para que el sector privado invierta en las �reas privatizadas.

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jueves, agosto 09, 2007

La Triple Tenaza Energ�tica



"La Triple Tenaza Energ�tica"
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Por Alieto Aldo Guadagni
(economista invitado)

Estamos transitando aceleradamente de una etapa de nuestra actividad econ�mica caracterizada por energ�a abundante, barata y exportada a otra etapa signada por la escasez, el alto costo y las importaciones. Esta es la triple tenaza energ�tica, t�rmino con el cual encabezamos esta nota.

Este tr�nsito tendr� un impacto en el nivel de precios internos de la energ�a. Recordemos que nuestros pa�ses vecinos (importadores de petr�leo) tienen precios de sus combustibles que duplican los nuestros. Al perder el autoabastecimiento ser�a muy dif�cil divorciar nuestros precios de los externos, cosa que se logra hoy gracias a las retenciones a las exportaciones de petr�leo.

Este tr�nsito de la exportaci�n a la importaci�n afectar� el proceso inflacionario y la competitividad de muchas actividades productivas. Desde ya que alzas importantes en los combustibles afectar�n tambi�n los costos de la electricidad.

Finalmente, si el sector energ�a que vino aportando nada menos que la mitad del super�vit comercial se convierte en deficitario, habr� una merma de importancia en el super�vit comercial total y tambi�n en el super�vit fiscal, por la desaparici�n de las retenciones y los eventuales subsidios a las nuevas importaciones energ�ticas, si se pretende morigerar el alza de los precios internos.

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martes, julio 03, 2007

�Por qu� es atractivo para empresarios argentinos comprar el 25% de YPF?

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"�Por qu� es atractivo para empresarios argentinos comprar el 25% de YPF?"

Por Mario Brodersohn


En este informe, el autor nos describe las razones por la cual ser�a atractivo para un empresario argentino el ingreso como socio en YPF. El an�lisis se centra en cuestiones normativas, como las concesiones petroleras y la eventual la pol�tica de precios que podr�a sobrevenir a causa de la crisis energ�tica. El informe cierra, entonces, con una descripci�n de las condiciones necesarias para que la operaci�n resulte exitosa para el nuevo socio.

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