lunes, noviembre 27, 2006

Madura la Segunda etapa del Modelo

En materia de crecimiento el modelo econ�mico post convertibilidad mostr� hasta ahora dos etapas bien diferenciadas que en su conjunto posibilitaron sostener el ritmo de expansi�n econ�mica en torno al 9% durante poco m�s de cuatro a�os.
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  • La primera etapa, que se inicia una vez pasado lo peor de la crisis, la econom�a toma impulso ante el proceso de sustituci�n de importaciones que gener� la mega devaluaci�n del peso, y la industria, y todos los sectores en general, reaccionan r�pidamente sin presiones inflacionarias ni necesidad de hacer inversiones en virtud de la elevada capacidad ociosa que mostraba en dicho periodo. Esta etapa se extendi� hasta fines del 2004.

  • Pero a medida que la primera etapa perd�a "empuje" a partir del 2005 el principal motor de la demanda agregada pas� a ser el aumento de la masa salarial impulsado por el crecimiento del empleo y de la recuperaci�n del salario real, y en menor medida por la significativa expansi�n del cr�dito. Por supuesto, en esta etapa las distorsiones de precios comienzan a juegan un papel no menor al exacerbar el consumo en la econom�a en desmedro del ahorro/inversi�n en los sectores afectados (principalmente en servicios p�blicos residenciales y transporte p�blico urbano).
Como si fuera poco, en ambas etapas el contexto externo tambi�n empuja la demanda agregada no s�lo con un sensible incremento en las cantidades demandadas sino tambi�n en un contexto de considerable mejora en los t�rminos de intercambio.

Ahora bien, as� como la primera etapa tuvo un principio y un fin, la segunda etapa, que actualmente "goza" de muy buena salud, es posible que tambi�n tenga un fin. Entonces las preguntas pertinentes ser�an: �Cu�ndo podr�a finalizar?, �Por qu�? Y finalmente �qu� caracter�sticas podr�a tener la tercera etapa?

Como vimos, la masa salarial del 2005/6 encuentra el empuje ante la recuperaci�n del salario y el crecimiento del empleo. Respecto al primero, las estad�sticas de la evoluci�n del salario del sector privado no registrado y el p�blico muestran que todav�a se encuentran por debajo del 2001 por lo que todav�a tienen margen para que contin�en aumentando en mayor proporci�n que su productividad. Ahora bien, el sector privado registrado muestra que ya recuper� su poder adquisitivo (medido en bienes y servicios), e incluso tiene un poder de compra levemente superior al de 1998. Es decir, para que los salarios contin�en creciendo cada vez estar�n m�s vinculados a la ganancias de productividad de la econom�a que a la recuperaci�n del poder de compra alcanzados a�os atr�s.


La otra pata del crecimiento de la masa salarial es la vigorosa creaci�n de empleo que muestra la econom�a con una elasticidad empleo-producto cercana al 0,5 (es decir, si la econom�a crece al 9%, entonces el empleo crece al 4,5%). En n�meros, en la actualidad la cantidad de empleo es 2,2 millones superior al m�ximo observado en la convertibilidad y en los �ltimos 12 meses la creaci�n de empleo fue superior a los 400 mil.


Si bien la tasa de desempleo de un d�gito est� a la vuelta de la esquina, desde el otro �ngulo la misma noticia implica que se acrecentar�an las dificultades para contratar operarios calificados y de alta productividad. Es decir, es m�s factible pensar que la elasticidad de creaci�n de empleo est� alcanzando un m�ximo y con altas posibilidades de comenzar a ceder. Si a ello le sumamos que el crecimiento econ�mico ser� a menor ritmo el 2007/8, entonces no ser�a posible continuar incorporando trabajadores a tan vertiginoso ritmo.
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En suma, si bien el 2007 la masa salarial continuar� siendo uno de los principales factores de empuje del nivel de actividad, su crecimiento via recuperaci�n del salario real y "vigoroso" ritmo de creaci�n de empleo comenzar�n a mostrar ciertas limitaciones, y cada vez su crecimiento estar� m�s ligado a las ganancias de productividad que muestre la econom�a.

Por lo tanto, las caracter�sticas de una tercera etapa de la post convertibilidad est�n sobre que factores empujan la productividad en una econom�a: Inversi�n en capital y en educaci�n.

Al mismo tiempo, y al margen de la masa salarial, consolidar el crecimiento que muestran las exportaciones aprovechando el excelente contexto externo en materia de precios y cantidades demandadas, bien podr�an ser otros de los "drivers" de una tercera etapa.

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mi�rcoles, noviembre 22, 2006

C�mo Viene la Mano en el 2007?

El lunes 20 de noviembre el diario La Naci�n presento un cuadro con las proyecciones para la Argentina para el 2007 de dos bancos internacionales importantes: el UBS y Morgan Stanley.

El cuadro siguiente presenta estas proyecciones conjuntamente con las nuestras en Econom�trica. Como puede apreciarse en dicho Cuadro coincidimos pr�cticamente para el 2006 en todas las variables. En particular, la tasa de crecimiento del PBI seria el 8,7% anual, variaci�n levemente superior a la hip�tesis m�s generalizada en el mercado que es del 8,5%. Tambi�n coincidimos en una inflaci�n en torno al 10%.

En cambio, las proyecciones de Econom�trica son m�s optimistas para el 2007, con un crecimiento del 7.7%, mientras que para el UBS crecer�a un 5.9% y para el Morgan Stanley un 7%. Nuestras proyecciones son mas altas que las de los bancos porque estimamos que el aumento en los ultimos meses de los precios internacionales en maiz y soja, unido a la expansion del consumo interno, repercutira favorablemente en la tasa de crecimiento de la economia argentina.


El gran tema en discusi�n es si va a ser posible con estas tasas de crecimiento que la inflaci�n en el 2007 gire en torno del 11%. No conozco cu�l ser�a la respuesta a esta pregunta por parte de los bancos. En el caso de Econom�trica, nuestro supuesto b�sico es que no s�lo se acentuar�n y generalizaran los controles de precios sino tambi�n a que el Gobierno, en plena etapa electoral, apostara a una instrumentaci�n eficaz de estos controles. Por supuesto, esta pol�tica de precios va a ir acumulando distorsiones para despu�s de las elecciones.

Hasta ahora la politica de tipo de cambio alto combinada con retenciones a las exportaciones tuvo como contrapartida exitosa un elevado super�vit fiscal, que corrigi� una historia de m�s de cuarenta a�os de desequilibrios fiscales:

Las cuentas fiscales si bien hasta ahora no fue un tema de preocupaci�n, estimamos que en el 2007, y con mayor fuerza y evidencia en el 2008, ser� un tema de creciente discusi�n como resultado de que el crecimiento en los gastos p�blicos sera superior al de los recursos impositivos. Ello ser� as� por los siguientes motivos:

  1. En primer lugar, la pol�tica de congelamiento de los precios de las empresas privatizadas tiene dos consecuencias fiscales para el gobierno nacional. Primero, aumentan los subsidios al sector privado tanto en transportes urbanos y ferroviario como en la oferta energ�tica. Segundo, el gobierno se ve impulsado cada vez mas a financiar las obras de infraestructura que el sector privado se resiste hacer por la pol�tica de precios.
  2. En segundo lugar, el impacto en el gasto publico que tiene la decisi�n de aumentar la cobertura jubilatoria para las personas mayores de 60 y 65 a�os con menos de 30 a�os de aporte. Seg�n estimaciones extraoficiales se estima unos 700.000 nuevos jubilados a fines de este a�o, cifra que aumentara aun m�s a lo largo del 2007.
  3. En tercer lugar, la situaci�n fiscal de las provincias es cada vez m�s deficitaria. Las estimaciones fiscales para el 2006 y 2007 de los mencionados Bancos internacionales se limitan al Gobierno Nacional. Econom�trica estima un super�vit fiscal del Gobierno Nacional para el 2006 y 2007 levemente superior al de los Bancos. El panorama cambia si incluimos a las Provincias, que muestran un creciente desequilibrio. En efecto, el super�vit consolidado de la suma Naci�n y Provincias para Econometrica (los Bancos no incluyen esta estimaci�n) es del 1,1% en el 2007. Tengamos en cuenta que en el 2004 dicho super�vit fue del 3.7% del PBI.

Tal como se�alamos m�s arriba el contexto fiscal es mucho menos optimista para el 2008. En efecto, no solo se reduce el super�vit del Gobierno Nacional sino que aumenta el d�ficit de las Provincias. Como resultado de ello estimamos que el superavit consolidado Naci�n y Provincias seria en el 2008 del 0,5% del PBI.

Estas perspectivas fiscales complican el manejo de la pol�tica monetaria en el 2008. El Gobierno Nacional no contar�a con recursos fiscales para comprar parte del excedente de d�lares del sector privado, lo cual conducir�a a acentuar la pol�tica de absorci�n monetaria el Banco Central colocando t�tulos p�blicos en el mercado.

En s�ntesis, el fuerte aumento de los precios internacionales del ma�z y de la soja de los �ltimos dos meses favorece el contexto de expansi�n econ�mica en el 2007 al mismo tiempo que "enrarece" la eficacia de los controles de precios para mantener la inflaci�n en torno al 11% anual.

Para el 2008 las perspectivas tienden a ser menos favorables por dos razones:

  1. Primero, la imagen pol�tica del Gobierno se fue sustentando en el �xito econ�mico y exhib�a como contrapartida un discurso que se�alaba que el purgatorio por el que atravesamos en los �ltimos a�os se deb�a a las pol�ticas econ�micas de la d�cada del 90 y a la inoperancia del gobierno de De la Rua. Este discurso va ir agot�ndose en el tiempo dado que gravitara cada vez con m�s intensidad la gesti�n del actual gobierno, sobre todo luego de cuatro a�os y medio de gobierno.
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  2. Segundo, el debilitamiento de las cuentas fiscales va a impulsar la discusi�n en torno a como salir del "corset" que implican los congelamientos de precios de las tarifas p�blicas a fin de evitar que sigan aumentando los subsidios asociados con esa pol�tica as� como el financiamiento de las obras de infraestructura. Esta debilidad fiscal impone una carga muy pesada al manejo de la pol�tica monetaria.

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